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MI CUENTA

¡A Dejar de Sabotearnos!

Desmantelar el paradigma de los sabotajes, la procrastinación y la falta de sistema en nuestra vida.

¡Hola, queridas!

Diciembre 2024 es un mes en el que deseo enfocarme – para mi misma y para ti – en desmantelar paradigmas o MODELOS DE LA REALIDAD que son nocivos para nuestra vida. Que ya están obsoletos y que no aguantan más, básicamente.

El mundo se está moviendo demasiado rápido. Las cosas están mostrándose en nuestra cara (o reventando en nuestra cara) a tiempo récord. 

Los paradigmas obsoletos, como el de los sabotajes, necesitan comenzar a desmantelarse YA, porque tanto nuestra vida, como nuestro espíritu, como el mundo, necesitan de nuestras inteligencias, dones y talentos. 

Nuestro Ser Interior NECESITA nuestra autorrealización.

Los 7 paradigmas que deseo ayudarte a desmantelar son estos:

  1. Paradigma de sabotajes, procrastinación, falta de estructura, constancia y disciplina
  1. Paradigma del “no merezco” quien soy yo para, me falta, síndrome del impostor
  1. Paradigma de la autoexplotación, tomar exceso de cargas y responsabilidades, tener tantas pelotas en el aire que no tengo espacio ni tiempo para mi misma
  1. Paradigma de la codependencia emocional, infantilismo, niña en cuerpo de adulta, necesitar atención, amor, validación, permiso de los demás
  1. Paradigma del desánimo, cansancio, letargo, pasividad y resignación crónica
  1. Paradigma de la ansiedad, angustia, hipervigilancia, sentido de urgencia
  1. Paradigma de la carencia, escasez y pobreza (de plata, tiempo y energía)

Y en este artículo de Blog, comenzaré por el primero: El paradigma del sabotaje. 

Este paradigma viene con las siguientes creencias y juicios:

  • la disciplina es natural en otros pero no en mí 
  • lo que no me gusta de mi vida no tiene relación con mis hábitos (tendencia a buscar afuera, no tomar responsabilidad radical)
  • si tengo estructura, no tendré placer, diversión ni libertad
  • sólo trabajo bien a presión
  • ya es muy tarde para empezar
  • necesito prepararme bien antes de empezar
  • necesito más herramientas, recursos, estudios antes de empezar
  • no va a resultar, no me va a salir bien
  • es demasiado esfuerzo para pocos resultados
  • si no lo voy a hacer bien entonces para qué hacerlo
  • debería descansar más
  • seguro será muy difícil
  • si todavía hay tiempo
  • percepción de sufrimiento durante el proceso
  • percepción de: “me voy a perder la vida si me dedico a tal o cual”

Y por esas creencias, tengo este tipo de REPERCUSIONES:

  • mala relación con el tiempo
  • sensación interna de incertidumbre
  • arquetipo de víctima
  • poca soberanía, energía pasiva de vida
  • resentimiento interno hacia uno mismo y otros
  • comparación con otras personas
  • sensación de “nunca voy a ser esa persona”
  • sensación interna de ir a la deriva
  • sensación interna de que la vida va cuesta arriba
  • sensación de “me estoy quedando atrás y no sé cómo revertirlo”
  • si es que planifico, lo hago para compensar, no tengo paciencia con los procesos
  • vivo la vida con resultados y repercusiones que no me gustan, pero he creado una alta tolerancia para ellos. Los normalizo y establezco creencias para vivir con esa normalización.

Si esto te identifica, por favor sigue leyendo. 

Yo sé que hay un montóooooonn de información. Aquí te traigo mi perspectiva, que te la voy a decir inmediatamente y después la voy a comprobar, explicar y vamos a ver cómo salir de este paradigma según esta perspectiva.

Y creo que te voy a sorprender, fíjate:

Para salir de este paradigma debemos dejar de… ta-ta-ta-taannn, debemos dejar de JUZGAR.

El paradigma de los sabotajes, la procrastinación, la falta de constancia en las cosas que son importantes para nosotras, empieza con un JUICIO:

Juicio a nosotras mismas, juicio a la experiencia, juicio a los demás.

¡Sí! ¡UN JUICIO!

Juicio a nosotras mismas

  • no voy a poder
  • no me va a salir bien
  • para qué lo voy a intentar  si ya he probado antes
  • no soy tan buena como tales personas
  • ya estoy vieja 

Juicio a la experiencia

  • es difícil
  • va a ser terrible, va a terminar en algún conflicto
  • me voy a aburrir
  • va a ser muy largo
  • va a traer algún tipo de sufrimiento
  • le va a quitar alegría o placer a mi vida
  • le va a quitar libertad a mi vida

Juicio a los demás

  • me van a mirar raro
  • me van a juzgar (oh, justo lo que estoy haciendo yo)
  • se van a reir de mi
  • me van a dejar de querer
  • me van a querer hacer daño
  • van a reaccionar mal
  • va a reaccionar  al y vamos a terminar peleando

Y si lo juzgamos, también significa que esperamos lo peor: lo peor de nosotras mismas, lo peor de la experiencia y lo peor de los demás.

En el fondo, este juicio busca protegernos pero, al hacerlo, nos deja afuera todo el tiempo. Nos impide “entrar en la cancha” como se dice. 

Nos impide tener relaciones más íntimas y más profundas con NOSOTRAS MISMAS; con nuestros proyectos, nuestros sueños, nuestras ideas. Y también nos impide entrar con el corazón abierto a las experiencias.

Y de esa forma, estos juicios nos roban PERSPECTIVA (perspectiva: mirar las cosas desde otros ángulos distintas a las de mi juicio y prejuicio).

Y la perspectiva a su vez es la madre de:

  • la creatividad
  • el gozo
  • el disfrute
  • la alegría
  • el placer
  • el humor

La perspectiva nos ayuda a tener una mentalidad de crecimiento POR SOBRE una mentalidad fija. 

Mientras más fuerte es nuestro juicio, más mentalidad fija tenemos. 

Esta mentalidad fija hace que esos juicios los sintamos como SENTENCIA.

“va a ser difícil”

“no voy a poder”

“va a reaccionar mal”

Nuestro ser completo lo percibe como una SENTENCIA: y eso significa que LE CREEMOS A LA MENTE! Y creerle a la mente implica identificarse con la mente y sus ideas, pensamientos y juicios.

Creerlo a la mente, querida mía, es MUY PELIGROSO. ¡No hay que creerle todo a la mente! De hecho puedes encontrar DECENAS de artículos, libros, videos sobre no creerle a la mente, pero cuando nos saboteamos, lo que estamos haciendo es justamente eso.

Hay un autor e investigador muy reconocido con quién tomé una formación para coaches llamado Shirzad Chamine.

Este maravilloso señor enseña que el primer juicio realmente es el juicio a nosotras mismas y se da en la primera infancia. 

Porque cuando somos pequeñas y percibimos falta de amor, falta de cuidado, falta de atención, abandono, rechazo, miedo, negligencia o violencia de algún tipo, la conclusión que sacamos es que ES NUESTRA CULPA. 

Sacamos la conclusión de que nosotras SOMOS el motivo. Ese es el primer juicio. Y ese primer juicio nos lleva a crear estrategias.

Y esas estrategias SON EL ORIGEN de los sabotajes en sí, por ejemplo:

  • complacer a las personas
  • quedarnos paralizadas
  • evitar
  • controlar en exceso
  • ser la niña buena perfecta

Y adivina lo que propone Shirzar Chamine (que muchas de ustedes ya saben porque a este señor lo cito en todos lados): ¡CONECTAR CON EL CUERPO!

Porque al conectar con nuestro cuerpo, fortalecemos la  CONSCIENCIA. 

La consciencia es distinta a la mente. 

La mente es como un tren que corre y corre y  que está llenos de ideas, pensamientos, juicios, estrategias, estímulos, recuerdos, canciones pegadas, lista de la feria, el pasaje de la micro, el gas que hay que comprar, la amiga que te dejó el visto del whatsapp, lo que hay que trabajar, las cosas pendientes, la vergüenza que pasaste en tercero básico que todavía tu cerebro la recuerda, esa es la “mente”.

La conciencia en cambio, es un vacío donde está la nada y el todo al mismo tiempo, pero estás completamente en el PRESENTE y eso significa que no le haces caso a juicio de la mente sino que DECIDES, porque tú eres dueña de ese presente.

Y al decidir, DISEÑAS INTENCIONALMENTE tu experiencia.

Sales del piloto automático. 

Cuando hacemos esto, vamos debilitando los caminos neuronales de los distintos sabotajes y vamos fortaleciendo caminos nuevos: o sea, mentalidad de crecimiento, neuroplasticidad, perspectiva. 

CUERPO

Ahora, por qué la conexión con el cuerpo es tan importante: porque el juicio crea una efecto en cadena: juicio – emoción – sensaciones somáticas de incomodidad 

Y, entre paréntesis, esas emociones y sensaciones somáticas ¡NUNCA SON NUEVAS! Siempre es un recuerdo, algo almacenado, algo que guardó nuestra mente en el subconsciente, o sea, en nuestro cuerpo.

Entonces realmente aquí es simplemente esencial hacer de esta experiencia algo INTEGRAL: cuerpo-mente-corazón-espíritu. Sólo hablar o pensar en estos temas (sabotajes, ansiedad, procrastinación) no nos cambia realmente la experiencia: necesitamos conectar con nuestro cuerpo y de manera consciente.

A DESMANTELAR EL PARADIGMA DEL SABOTAJE. Pasos que recomiendo:

  1. Fíjate en cómo juzgas. A ti misma, a la experiencia y a las personas. Escribe cosas que quieres hacer pero te saboteas y escribe todos los juicios que salen de ahí. Darse cuenta que todo lo que juzgamos.
  1. Fíjate en la experiencia somática de todos esos juicios. Qué te producen. Dónde. Cómo se siente. Y siéntelo. Ahí hay algo para ser sentido, para ser visto y atendido. Y a qué te recuerdan. 
  1. Conecta con tu cuerpo. Baila, camina, elonga, haz respiraciones conscientes. Lo que sea para estar en el momento presente y enriquecer a tu cuerpo con esa presencia. Tú presencia, nuestra presencia, es de las cosas más NUTRITIVAS que existe. Es uno de los máximos regalos que podemos dar de hecho: estar 100% presentes: en la intimidad, en el trabajo, en una conversación. La presencia absoluta es un REGALO INIGUALABLE. Es increíble estar con alguien o mirar a alguien en su presencia. Bueno, eso mismo hace tu presencia por ti: te nutre.
  1. Fíjate en cómo juzgas en tu día a día: fíjate la cantidad de juicio y prejuicio que hay. Trata de observarlo sin castigarte. Míralo. 
  1. Luego de esa toma de conciencia: comienza a “cancelarlo”. Comienza a pararlo. Eso va a ir debilitando ese patrón mental. 
  1. Cuando intentes hacer las cosas que quieres hacer, haz algo para cancelar el juicio. Decide que tú crearás la experiencia y refuerza aquello: haz las cosas con una música diferente, con un ambiente diferente, lo que sea para REDISEÑAR la experiencia.
  1. Redefine lo que deseas hacer. Conectate con el porqué deseas hacer o lograr algo. Redefine, resignifica, dale la vuelta. ¿Qué es eso? Perspectiva. Y qué es la perspectiva: consciencia.

Querida, si esto te es significativo, te invito sí o sí a mi coaching. Fíjate que aquí te he compartido muchísima información junto con un paso a paso y no tengo ningún miedo a hacerlo porque NADA SE COMPARA con el acompañamiento personalizado. 

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¡Espero que esto te haya sido muy significativo!

Gracias por leer.

Con amor sincero,

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