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MI CUENTA

Mirar a nuestra co-dependencia a los ojos

Codependencia es necesitar energía de otras personas. Energía en forma de amor, atención, aprobación, permiso.
Es necesitar saber «si todo está bien», si nos aman y, muchas veces, viene acompañada de ansiedad.


La codependencia puede verse algo así:

1) Cuando nos hacemos cargo de las emociones de los demás.
2) Cuando nos sentimos culpables y responsables por las emociones de los demás.
3) Cuando vivimos en modo «estratega» para no molestar o complacer a los demás.
4) Cuando necesitamos permiso, aprobación, atención de los demás para sentir que «está todo bien».

Vivir en este modo estratega es agotador. Lo sé, porque lo he vivido.

Las mujeres tenemos muchas «educaciones» de género que implican asegurarse que todo esté bien, que seamos amadas y que tengamos refugio.

Ese refugio puede ser tener sentido de pertenencia en un grupo de amigas o también puede ser un marido.

Necesitar la energía de otros en forma de amor, atención, cariño y aprobación, implica que una parte nuestra cree que NO TIENE esa energía y que esa energía DEBE VENIR del exterior.

El tema, es que todo eso nos drena tanta, tanta, pero TANTA energía, que después no tenemos fuerza, ganas o motivación de subirse al unicornio con alas, ¡¡¡y cumplir nuestros sueños!!!

SUEÑO:
– Tener un emprendimiento
– Ser independiente
– Hacer clases de danza
– Tomar clases de danza
– Crear algo artístico
– Tomar una curso de artesanía 
– Tomar un diplomado de fotografía
– Irse a vivir a una parte remota del país
– Et-ceeee-teee-raaaaa

La codependencia vive en nuestras sombras y puede rastrearse a dolores traumas de la infancia. Lo mejor es tener terapia para sanarla y para RESTAURAR nuestro sentido propio de energía.

Hoy, quiero compartirte algunas cosas que he aprendido sobre la codependencia a NIVEL ENERGÉTICO:

1- Nosotras DEBEMOS ser nuestra propia fuente de vida, salud, energía y amor.
Si no, siempre la estaremos buscando afuera. Afuera=otras personas. Y, aunque esto suene muy, muy feo, es una energía vampírica.

Así como Voldemort, chiquillas. 

Es vampírica porque necesitamos la energía vital de otros para sentirnos bien y estar bien.

Esa energía viene en forma de permiso, aprobación, atención, gratitud.

Detrás de esa energía vampírica, hay un lugar de nuestro ser que piensa que NO ES suficiente.

Detrás de esa energía vampírica, hay un lugar de nuestro ser que siempre necesita asegurarse que todo está bien.

Es una niña interna que le teme a «estar a la deriva», le teme a la soledad. Le teme al rechazo.

2- Renunciar poco a poco a la eterna estrategia.
La estrategia de siempre estar planeando el siguiente paso, la manera de hacerlo, cómo hablar, cómo decir, cómo vestir, qué hacer, qué no hacer, para que todos los demás a nuestro alrededor estén bien. 

Vivimos para que estén bien y felices y no tengan ningún problema porque si lo tienen, nuestro mundo se derrumba un poquito.

La codependencia crea esas imágenes en nuestra cabeza: imágenes de caos y del peor escenario posible.

Detrás de aquello está la identidad de la víctima: somos víctimas de los demás, sus emociones, sus vidas. 

Entonces si no nos dan las gracias, nos enojamos. Pero no decimos nada. Pero se nota igual. Nos sentimos poco valoradas. Nos sentimos que estamos perdiendo tiempo. Nos sentimos atrapadas.

3- Renunciar poco a poco a hacernos cargo de las emociones de los demás.
Cada persona es una alma poderosa, luminosa y eterna. Cada persona tiene su misión de vida y su propósito. Cada persona fue diseñada por la Inteligencia Divina y tiene ese soporte, lo sepa o no.

Aún así, como queremos que todos sean felices, estamos en modo rescate, modo salvavidas, modo cheerleader, modo mamá, modo toda la cuestión.

Tengo 4 sílabas para ti:
A-GO-TA-DOR.

Después de todo eso… ¿quién va a tener energía para vivir la vida plenamente?

Si esto te hace sentido. Te invito a mirar tu codependencia a los ojos. Te invito a buscar ayuda si lo necesitas. Te invito a respirar profundo y tomar un pasito diario para tú misma ser TU PROPIA FUENTE.

Tu propio manantial vital.

¿Cómo?
Llenándote TU MISMA de energía antes que cualquier cosa. Ya sabes lo que viene. Ejemplos:

– Meditar
– Orar
– Hacer estiramientos matutinos
– Bailar
– Hacer ejercicio
– Nutrirte
– Tener algún tipo de terapia
– Seguir bailando, moviéndote.
– Estar en la naturaleza
– Darte tiempos de auto cuidado
– La lista puede seguir y seguir y casi todo es GRATIS.

Si tu energía vital es tu PRIORIDAD DIARIA, entonces te aviso que tu vida se puede TRANSFORMAR.

¡Wujuuu!

Te dejo un abrazo inmenso, lleno de inspiración y motivación.

Con amor sincero,
Marwa