Colpasar y Expandir el Tiempo

Fotografía de Luis Zamora Caroca

Queridas, yo casi  no hablo de estas cosas, excepto en círculos muy cerrados. Pero como ya lo enseñé en mi curso Soberana, decidí que lo voy a compartir aquí también. Y voy a seguir compartiendo este tipo de material.

A lo largo de los años, un montón de gente me ha preguntado: “¿cómo haces tanta cosa?”, “¿cómo te da el tiempooooo?”, ¿”cómo lo haces?”.

Y yo, sinceramente, no sabía a qué se referían… yo hacía/hago mis cosas no más… De verdad para mi era rara esa pregunta.

Además – como tenía síndrome del impostor junto con perfeccionismo – yo encontraba que en realidad hacía casi nada o muy poco (insuficiente).

Y por lo general me justificaba y les decía, “ay, pero es que yo no tengo hijos, no tengo esto, no tengo esto otro, entonces por eso quizás parece que tengo más tiempo”.

Bueno… la cosa es que no poh. Ahora, mirando hacia atrás y entendiendo nuevas enseñanzas que han llegado a mi camino, puedo decir que, sin saberlo, estuve colapsando y expandiendo el tiempo, ¡por muchos años!

Y cualquier persona puede hacerlo:

1. Colapsar el tiempo – eliminar todas las fricciones.
2. Expandir el tiempo – entender que el tiempo linear en realidad no existe, que el universo no lo “mide” como lo medimos nosotres, por lo tanto puede ser modificable.

Expansión: por AÑOS, haciendo mis cosas, le decía a Dios: alárgame las horas, por favor. Alárgame esta hora, alárgame esta hora.

A veces era porque quería practicar o aprender una coreografía antes de que empezaran mis clases de danza. Y lo hacía O a veces necesitaba descansar un poco antes de mis clases. Entonces ponía la alarma para cerrar los ojos por unos minutitos y meditar o simplemente dormir.

Y le pedía a Dios: “por favor alágame estos minutos, necesito descansar”. Y me pasaba (esto me pasó muchas veces) que sentía que habían pasado HORAS… y me “despertaba” y pensaba “noooo, estoy atrasadaaaa, no me sonó la alarma!!”, y miraba la hora y veía que sólo habían pasado unos pocos minutos y aún tenía tiempo antes de empezar mis clases.

Funciona. Obvio que funciona, porque Dios siempre responde.

Pero además, con el paso del “tiempo”, aprendí esto: que cuando yo estaba apurada, el tiempo era escaso. Y cuando decidía entrar en calma, el tiempo se expandía. Ese dicho de “con calma se hace más rápido” es total y completamente verdad. Es IMPRESIONANTE. Lo he comprobado una y mil veces.


También aprendí otra cosa: Que cuando una siente que tiene escasez de tiempo, entonces una va a sentir que tiene escasez de todo lo demás. Porque como humanes, hemos aprendido a valorar casi todo, bajo la medida del tiempo (plata, salud, conocimiento, sabiduría, talento, etc…).


Colapso: Por AÑOS, sin saberlo, estuve eliminando fricciones para hacer las cosas que quería hacer.

Piensa en las fricciones como lo que evitan los atletas para correr, nadar o andar en bicicleta. Ellos saben que hay ciertas fricciones que les roban tiempo. O también piensa en fricciones como lo que evitan los modelos aerodinámicos de autos o aviones.

Estar sin fricciones es como ser aerodinámica. Pero en calma. Y en FE. Y con la cooperación del Universo en expanderte en tiempo…

Es mágico. Y real.

Eliminar las fricciones se resume en el dicho popular “se pensó y se hizo”. ¡Eso es! Así de simple. Pero la mayoría de las personas no lo hacen así.


Sino que piensan.. y después piensan sobre lo que piensan y sobre lo que piensan, piensan, y después se dilató, y se dilató, y se dilató… En ese espacio mental de ensoñación y sobre análisis, el “tiempo” pasa muy, muy rápido.

Entonces en la ensoñación del sobre análisis, pueden pasar horas, días, semanas, y meses antes de que una persona tome la decisión de HACER lo que pensó.


Las fricciones son todas las cosas que vienen en el sobre análisis: perfeccionismo, duda, incertidumbre, más duda…. y eso provoca no sólo exceso de análisis, sino también de emociones ligadas a la duda, al perfeccionismo, a la incertidumbre. Es como un hoyo negro.


PERO ADEMÁS, cuando surgen esas emociones, el cuerpo desarrolla respuestas, sobre todo respuestas hormonales. Y mientras más le damos vueltas, más estamos ligando la acción (de lo que queríamos hacer) con la respuesta hormonal, que por lo general es de estrés.


Y entonces, hacer lo que queríamos hacer, está ligado a la ansiedad. Y entonces empezar es aún más difícil… FRICCIÓN al máximo.


Eliminar las fricciones significa: tener claridad de lo que se quiere hacer y cómo se va a hacer. Y hacerlo. Y como lo hiciste, aprendiste. Y al aprender, puedes evaluar. Y se verá si se necesita “mejora”, “perfeccionamiento”, “repetición”, etc.


Obviamente que tengo días de fricción y resistencia. Pero me digo la verdad (ese es otro blog, sobre qué pasa cuando nos decimos la verdad) y, cuando me digo la verdad, mi tensión/estrés baja considerablemente, por lo que mi cuerpo no queda condicionado a igualar mi acción con la ansiedad.


Esto… sin saberlo, lo he hecho por años. Y lo enseño en mi taller Soberana. Pero con esta información ya puedes empezar a colapsar y expandir el tiempo desde AHORA. ¡Wujuuu!


Con amor sincero,
Marwa.