¿Cómo empezar a bailar cuando una se considera tiesa y descoordinada?

En mis varios años de enseñar danza del vientre, esto es algo que he escuchado siempre: “quiero bailar, me encantaría bailar, pero soy tan tiesa. Soy tan descoordinada”.

Fotografía: Danilo Morales

Está lleno de personas que desean bailar pero una vocecita en sus cabezas les dice: “nooo, tú no. Esto no es para ti. Cómo se te ocurre…”

Y pasan los años.

Después, AÑOS DESPUÉS, escucho esto:

“Porqué no habré empezado antes”, “Pucha, si yo quería bailar, y nunca me atreví”.

Bueno…. ¡Evitémonos el drama, queridas mías!

¿Quieres bailar? ¡Entonces a bailar! ¿Te sigues considerando “tiesa y descoordinada”? Entonces lee este artículo:

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  1. El cuerpo está hecho para el movimiento

Nuestro cuerpo está hecho para el movimiento. HE-CHO para moverse. Mientras más lo mueves, más feliz es y mejor funcionan todos sus sistemas. Mover el cuerpo trae tantos, tantos, tantos beneficios mentales, emocionales, físicos, que el famoso perfeccionismo – al que hemos puesto en el trono protagonista de nuestra vida –  empieza a quedarse CHICO.

Los beneficios del movimiento DESTRONAN al perfeccionismo, sobre todo si lo pasamos bien mientras estamos bailando (o moviéndonos de cualquier manera).

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  1. El perfeccionismo es un tipo de rigidez mental impuesta

La rigidez mental – de nuestras estructuras mentales – que produce el perfeccionismo es tremendamente dañina. Nos roba gozo, creatividad, flexibilidad y también nos roba de toooooodos los procesos, progresos y aprendizajes que se producen cuando una está aprendiendo algo nuevo.

La rigidez mental también se ve en el cuerpo. Es una rigidez que emite juicios constantes y que se basa en el miedo.

Aquí, una tiene la elección: amor y apertura o miedo y clausura.

El perfeccionismo es impuesto por un sistema cultural MENTIROSO. Que vende y manipula a través de supuestas imágenes de perfección que NO EXISTEN y que vende y manipula a través de mostrarnos logros y resultados, sin mostrarnos los PROCESOS.

¡Tú eliges! La vida real tiene procesos y aprendizajes y una puede bailar a través de ellos 🙂

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  1. La paciencia con una misma es un tipo de auto devoción

Eso. Eso mismo. La paciencia con una misma es un tipo de AUTO DEVOCIÓN. La auto devoción es auto amor. Y el auto amor es el proceso espiritual y de consciencia más importante de nuestras vidas y que alimentará todos nuestros procesos y relaciones.

La paciencia con una misma es:

  • tener sentido del humor
  • respirar
  • darse tiempo
  • darse espacio
  • darse permiso

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  1. Utiliza las inteligencias múltiples

Si quieres aprender y gozar aún más de tus clases de danza, puedes usar las inteligencias múltiples:

  • Escucha la música asociada a tu danza y SIENTE su energía, ritmo, dinámica, melodías. 
  • Cuenta los pasos con la música. 
  • Canta los pasos con la música.
  • Alterna mirarte al espejo con cerrar los ojos y SENTIR el movimiento.
  • Visualiza el movimiento y la danza en tu mente. Imagina los pasos y más pasos.
  • Mira videos de bailarines. Observa expresión, músculos, musicalidad, uso del espacio, emoción.
  • ¡Practica! La danza es práctica, es constancia. ¡Practica! Y ve cómo se van dando más y más los movimientos en tu cuerpo.

Todos estos ejercicios harán que tu cerebro desarrolle más caminos neuronales y más rápido, y hará que se acelere tu aprendizaje y que además sea más profundo.

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  1. El ejercicio de no identificarse con los resultados.

Tú no eres tus resultados.

Tú no eres esos primeros movimientos.

Tu valor NO ESTÁ asociado a cómo te mueves o qué tan rápido aprendes.

El movimiento es movimiento. NO ES TU VALOR. 

Una persona virtuosa en la danza NO ES más valiosa que tú.

Es un ejercicio que te hace bien. Una práctica que te entrega felicidad. NO ES tu valor 🙂

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¡Bien querida!

Espero que este artículo te inspire y te entregue aún más ganas y motivación de BAILAAAARRRRR. 

Por favor comparte si crees que puede ayudar a más personas.

Con amor sincero,

Marwa.